Es una entidad sin ánimo de lucro, regida por el derecho privado. Nace el 31 de mayo de 1999, por iniciativa de la Cámara de Comercio de Villavicencio y de la Diócesis de Villavicencio. Inspiradas en la labor de un grupo de actores en el Magdalena Medio, éstas instituciones se propusieron iniciar un proceso similar en el Meta, orientado a construir una propuesta para fortalecer la sociedad civil y el Estado que permitiera superar el conflicto social y político de la región, caracterizado por procesos de ocupación y colonización, asociados a la lucha por la tierra, por sus recursos y beneficios; dinámicas de las economías extractivas minero-energéticas y de cultivos ilegales; conflictos por el control político institucional y las estructuras de poder local y regional que enfrentaban a sectores sociales y políticos por el control o dominio de determinadas estructuras municipales o regionales.